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No, no es solo gripe. Es tu cuerpo pidiendo atención.

Lo notas… 
Una vez más estás resfriada. Sin energía. Con la barriga inflamada y la piel apagada. 
Te culpas del clima. Del estrés. De la lluvia. 
Pero tal vez… la respuesta esté más cerca de lo que crees. 
En el plato. En esa sopa que has olvidado preparar. En la fruta que dejaste pasar. 

🌿 Volver a lo simple. Volver a ti. 

No necesitas fórmulas mágicas. 
Solo comida real. De mercado. 
Esa que tu abuela elegía con calma, con amor y sin etiquetas. 

  • Papaya y piña: sí, pero también cacao, sandía, sawasawa, djaka, uvas, atanga… 
    Frutas con historia. Con alma. 
  • Verduras que crecieron al sol, no en una fábrica. 
  • Calditos suaves con ajo, jengibre, pescado… como los de antes. 
  • Y un sorbo de infusión que más que medicina, es cuidado en estado puro. 

La receta que nunca falla: 

Hierve jengibre, cúrcuma y menta. 
Agrega miel si tienes, o tómala a sorbos. 
Como quien escucha un consejo de su madre. 
Porque el cuerpo también se calma desde ahí. 

🧡 Tu salud no está rota. Solo está esperando ser escuchada. 

Comer bien no es sacrificio. 
Es respeto. Es pausa. Es volver a cuidarte sin excusas. 
Y en Oyala, queremos recordártelo, sin prisas ni dietas extremas. 

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